• PERIÓDICO LA NOTA

VIVIR CON CORONAVIRUS: TESTIMONIO DE UNA AMEQUENSE


A casi seis meses del primer caso positivo de coronavirus en Ameca, en el contenido que da a conocer la Dirección General de Epidemiología (DGE), hoy el municipio registra que en este tiempo hemos tenido 153 casos positivos del virus; de los cuales, hasta el día de hoy 5 de octubre, 67 se han recuperado, 21 han fallecido y 11 siguen activos. Es importante señalar que estas últimas cifras no corresponden con el número total, esto se debe a que hay muchos infectados que no se realizan una segunda prueba para poder registrarlos como recuperados o aún activos. 


El 21 de agosto, Lucero (quien ha decidido omitir datos personales, pero es vive en Ameca), salió a trabajar como cada mañana, pero ese día se sintió “un poco engripada”, durante el transcurso del día el ligero dolor de cabeza y la congestión nasal no mejoraron, por lo que su jefe le indicó que se retirara a su casa, Lucero comenta que durante la noche mantuvo fiebre:


“Vivo con mi mamá, ella ya es un poco mayor, y con mis dos hijos, uno de 13 y otro de 11 años, yo no puedo parar de trabajar o de hacer mis tareas diarias, no he dejado de trabajar, pero sí evité reuniones familiares, salidas a Guadalajara u otros lados y no sé cómo me infecté, aquí en la colonia yo no había escuchado que hubiera algún caso.


“Así que ya estando en mi casa el viernes 21 de agosto, una vecina me dijo que mejor me hiciera la prueba del coronavirus, pero yo estaba muy preocupada ya, hablé a Salud Digna en Guadalajara para hacerme la prueba y me dieron cita hasta el domingo y pues apenas era viernes, así que mi mamá y mis hijos se fueron con una hermana mía a su casa y me quedé sola en donde vivo. Al siguiente día, el sábado yo perdí todo el sentido del olfato y de lo que comía nada me sabía, me asusté mucho y lo peor es que en el trabajo no me creían que pudiera ser coronavirus”.


Lucero, tiene 38 años y narra que ella no creía en el Covid-19, hasta que lo vivió, desconoce si fue una cifra más de las que están registradas en Ameca, ya que ella fue hasta Guadalajara a realizarse la prueba y nunca le dijeron si tenía que dar aviso a las autoridades sanitarias de Ameca, el domingo por la mañana Lucero dice que ya se sentía mejor, que no tenía fiebre, pero persistía el dolor de cabeza y la falta de olfato y gusto, así que se fue a Salud Digna a Guadalajara, ella manejó y no se detuvo en ningún lugar, en todo momento utilizó cubrebocas N95, al llegar a la clínica, la recibieron con todo un protocolo y no tardaron en pasarla a realizarse la prueba de PCR:


“Te meten un cotonete largo por la nariz y te raspan hasta el fondo, luego te ponen otro igual hasta la garganta y ahí sientes que te raspan, después cada uno lo ponen en un botecito especial y ya de allí lo investigan”.


La prueba le salió a Lucero en mil 300 pesos, cotizó en otros laboratorios y la misma prueba le salía en 4 mil pesos; la mujer describe con desesperación lo que vivió el día que fue por sus resultados, pues refiere que el martes 25 de agosto tuvo que ir a la clínica porque no pueden dar el resultado por teléfono o a otra persona, nadie podía llevarla y físicamente se sentía fatal, la fiebre regresó, sentía a cada momento que la respiración le faltaba, no estaba con su familia y sentía mucho cansancio, mucho sueño, pero aún así tuvo que ir por su resultado y efectivamente dio positivo a Covid-19, informó en su trabajo y afortunadamente le dijeron que hasta que diera un resultado negativo se presentara, que después viera todo el trámite de la incapacidad ante el seguro médico.


“Fueron 22 días los que estuve en mi casa yo sola, a través de videollamadas platicaba con mis hijos y mi mamá y yo sentía ganas de abrazarlos, los días más difíciles fueron del cuarto al noveno día después de presentar los síntomas, yo presenté la tos seca hasta casi el quinto día, una doctora que me recomendaron en Salud Digan me recetó Celestamine, Gremiltal, Azitromicina, Montipedia y Veridex, de tanto medicamento la boca la sentía seca y amarga, en algún momento sentía que no iba a mejorar, mi mamá me cocinaba todos los días y mandaba a mi hermana a dejarme la comida en la cochera, yo en la cochera tenía un tapete sanitizante, gel antibacterial un atomizador con cloro y agua: mi hermana llegaba con guantes cubreboca y me dejaba la bolsa con comida, antes de subirse al coche se limpiaba los tenis con el atomizador y toallitas húmedas, se quitaba los guantes, se ponía gel antibacterial y se colocaba otros guantes nuevos, además de sumirte en una desesperación, los vecinos y la gente te señalan”.


Lucero nunca sintió que algún síntoma fuera grave, dice que el olfato y gusto regresaron a los 9 días después de haber perdido estos sentidos; tomó los medicamentos de forma correcta y jamás salió a la calle o fue irresponsable al saber que era un caso positivo de Covid-19, a los 17 días después de la primera prueba se realizó la segunda prueba, la cual resultó negativa, su casa fue sanitizada “hasta el último rincón”, su mamá e hijos volvieron a casa, nunca presentaron síntomas, pero desconocen si fueron un caso asintomático.


En Jalisco se tienen registradas más de 3 mil 300 muertes por Covid-19 y aunque las autoridades sanitarias señalan que las personas con hipertensión, diabetes, obesidad y mayores de 60 años, tienen menos probabilidades de superar la enfermedad, lo cierto es que también hay jóvenes sin enfermedades previas que han fallecido por el virus y actualmente se encuentran mil 676 casos activos en todo el Estado.


Lucero, quien no quiere que ninguno de sus seres queridos para por esta enfermedad dice:


“Evitar el contagio es una tarea de toda la sociedad, desde las tiendas que nomás tienen un tapete sanitizante seco y no les importa si entras con cubrebocas, hasta la prima que no quiere dejar de celebrar su cumpleaños y hace una reunión hasta de 30 personas, todos debemos cuidarnos, la responsabilidad es sólo nuestra”.