• PERIÓDICO LA NOTA

CARDENAL PIDE A FILES CREER EN LA ENFERMEDAD DEL CORONAVIRUS


El cardenal Francisco Robles Ortega indicó que trece sacerdotes han sido diagnosticados con la enfermedad por el nuevo coronavirus, dos perdieron la vida.

“Dos han muerto, dos hospitalizados no en estado crítico, no grave, y los demás se están recuperando en su domicilio, en su casa, en cuanto a los que no creen basta ver los reportes, basta ver las estadísticas y no digamos de Asia o de Europa, las estadísticas en nuestro República, en nuestro México y también principalmente en nuestro estado” señaló Robles Ortega.

Pide a la comunidad católica no esperar a que un familiar se contagie para creer en la enfermedad: “Es triste decir, para qué esperamos que suceda esto a un ser querido cercano para poder creer, yo creo, que hay que tener confianza en lo que estamos viendo y siendo informados y tener las precauciones de cuidarnos y cuidar a los demás”. 

Pidió a los fieles tener respeto por el trabajo del personal de salud y no agredirlos: “De manera muy especial al cuerpo médico, enfermeros que están al cuidado de las personas que sufren es inexplicable como los que están en primera línea del cuidado de las personas y de los enfermos sean tan agredidos y tan maltratados eso no es expresión de una sociedad consciente y civilizada”.

Por otro lado, indicó que la Arquidiócesis a través de la Tesorería del Estado busca apoyar a 120 parroquias que se han visto afectadas económicamente tras la suspensión de las ceremonias por la pandemia Covid-19.

“Cuando se suspendió la celebración de las homilías se dejó de percibir las donaciones económicas, muchos templos y muchas parroquias se vieron en grave necesidad para pagar al sacristán, a la secretaría, a la notaría para pagar la luz, entonces se buscó de parte de la Tesorería del Estado un apoyo a estas parroquias y se invitó a parroquias con mayor recurso ser solidarias con buena respuesta”. 

Confió que con la reactivación de las parroquias comience a normalizarse la situación, aunque reconocido que tardarán ante las dificultades por las que también atraviesan los fieles.