• DANIELA ZEPEDA

JAIME SOTO ENVIADO DE CRUZ ROJA A GUATEMALA


El pasado 3 de junio una erupción de uno de los 3 volcanes de fuego en Guatemala puso al mundo entero en alerta y es que 192 personas fallecieron y 210 estuvieron en calidad de desaparecidas, muchas más perdieron su patrimonio, en lo que según autoridades guatemaltecas ha sido una de las peores erupciones en más de cuatro décadas, en situaciones criticas y desastres como estos México se solidariza con los países hermanos y envía brigadas de apoyo y rescate.

La Cruz Roja Mexicana en esta ocasión envió a 22 voluntarios con habilidades y conocimientos especiales, provenientes de 8 estados de la republica, de esos 22 solamente cinco fueron jaliscienses, cuatro de ellos de Zapotlanejo y uno más de la ciudad de Ameca.

Jaime Soto, digno representante de la Cruz Roja Ameca, pasó alrededor de un mes apoyando a Guatemala, él fue seleccionado en base a una lista de especialidades que tiene y nos contó su experiencia en medio del caos que genera un desastre natural de esa magnitud.:“inicialmente la misión en campo era por 15 días, estando en Guatemala se nos pidió a un grupo RIF que se quedará por quince días más, entonces tuve que aplazar mi viaje un mes completo en Guatemala”.

Comenta también las acciones para las que fueron enviados: “estuvimos en evaluación de daños y análisis de necesidades, sistema de comando de incidentes, hay una especialización que se llama ODK que es (Open Data Kit) que es para poder recabar censos sobre las comunidades, para poder realizar la distribución a las familias que realmente necesitan de esa ayuda”.

Al preguntar quién costea los gastos de ellos como voluntarios nos dijo que la misma Cruz Roja con fondos que salen desde las pequeñas aportaciones hasta el pago del refrendo vehícular: “de repente cuando hacemos el refrendo vehícular hay una cuota, esos 20 pesos se aplican para que nosotros podamos salir a apoyar”.

Cuenta que para él lo más impactante era ver el dolor del pueblo de guatemala: “lo que más me impactó fue el dolor, mucha necesidad de alimentación, simplemente en la ciudad de Escuintla donde era el centro de mando estaban albergadas más de 3 mil 4 cientas familias y eso es lo más impactante ver como un desastre natural saca a todo mundo de su vida cotidiana y las desgracias que muchas gentes tuvieron que vivir”.

Los 15 días que se extendió la misión el trabajo de Jaime fue ayudar a la creación de proyectos de modo de vida: “mi función dentro del operativo era la logística de la distribución de ayuda humanitaria, el levantamiento de los censos de las personas afectadas y proyectos de modo de vida, para corto, mediano y largo plazo para todas las personas que fueron afectadas en su vida laboral, porque Guatemala su principal actividad económica es el café, el cultivo del plátano y la caña de azúcar, algunas fincas se vieron afectadas y había que hacer una evaluación”.

Jaime Soto tiene sirviendo en la Cruz Roja 17 años y está dispuesto a seguir siendo voluntario, lo define como una experiencia de crecimiento emocional: “es una experiencia que te hace crecer más, te hace ver que a lo mejor el lugar en el que vives es la gloria a comparación de una zona afectada”.

El mensaje final de Jaime es que lo más importante es tener vocación de servir pero aún más es que la gente vea que el dinero que recauda la Cruz Roja es bien invertido en situaciones como esta.