• Orlando García

NEGLIGENCIA POR AQUÍ, NEGLIGENCIA POR ALLÁ


No hace falta que mencione más que tres hechos que se han presentado en una semana para que nos demos cuenta que estamos invadidos por la negligencia en cualquier ámbito de nuestra vida cotidiana en Ameca. Uno, la muerte de una joven mujer de un paro cardiaco; dos, el cierre de una escuela con candados por parte de los padres de familia; tres, el caso del joven Rafa que publicó un video en redes sociales argumentando acoso escolar.

¿Qué tienen en común estos tres casos?

Simple: la negligencia. Esta falta de aplicación o descuido, como lo define la Real Academia de la Lengua, es algo tan común en nuestro entorno, que a veces hasta nos parece normal que suceda. Justificamos nuestras acciones argumentando que había otras prioridades y otras cosas qué atender, que era más importante esto o aquello antes que lo otro, que dejamos pendiente un asunto pero que lo íbamos a retomar la próxima semana. La falta de cuidado que tuvieron las personas que atendieron a Verónica y que la mandaron a otra clínica porque ahí no podían atenderla; el descuido de un grupo de niños al dejarlos solos por más de un mes por parte de las autoridades porque no era prioridad resolver esa situación hasta que casi casi se levantan en armas como antes, la falta de aplicación que omitieron los encargados al no sancionar una actividad que a muchos niños afecta. Los contextos y las explicaciones pueden variar, pueden alegarse, pero lo sucedido ya no puede dar marcha atrás, ¿o pueden regresarle la vida a Verónica los que alegan que hicieron lo que pudieron?

No menosprecio el trabajo ni la labor de nadie, inclusive soy uno de tantos mexicanos que ha sido negligente en muchas ocasiones, y sólo puedo culparme a mí, no a las personas que me emplearon sin que yo fuera capaz, no a las personas que me dieron pocos recursos para que pudiera llevar a bien un objetivo, no al Gobierno que se roba la mayoría y nos da migajas para asegurar mi bienestar, no. El culpable de ser negligente soy yo, y si cada persona pudiera visualizar lo que esta acción puede llegar a ocasionar no veríamos la mayoría de las situaciones que vivimos en el país, desde cosas tan simples como manejar una motocicleta sin casco o un automóvil sin cinturón, hasta no aceptar un trabajo en el que si se presenta una situación extrema no podré ayudar porque no estoy capacitado. Y no me considero una mala persona, pero estoy tan acostumbrado a cosas que no son normales en otros países con mayor civilidad y respeto mutuo, que a mí me parece de lo más normal viajar con mi hijo en los brazos mientras manejo, y hasta me siento feliz. Espero no ser el responsable de causarle algún dolor o algún daño a alguien nunca, pero supongo que para eso necesito dejar de hacerme de la vista gorda o decir no va a pasar nada malo. ¿A poco me vas a decir que tú no eres negligente?

orlandogarciamtz18@gmail.com

#NEGLIGENCIA #ACCIONES #SANCIONAR

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