• LIC. FRANCISCO MEJÍA MATA

EL INICIO DE LOS PANTEONES EN AMECA SEGUNDA PARTE


Al haberse saturado el panteón “viejo”(hoy Recinto de la Paz), en 1908, la autoridad municipal se vio obligada a localizar un terreno para el mismo fin, y que fuera por el mismo rumbo.

Propietaria de grandes extensiones de tierra, algunas de ellas a orillas de la ciudad, era la señora Sabina López Lomelí, dueña también de la hacienda Lagunillas, en esta municipalidad, en el año de 1909, fungía como presidente del ayuntamiento de Ameca, Don Eulalio Martín del Campo que, junto con otros regidores comisionados, se entrevistaron con la señora López con el fin de adquirir una superficie de terreno cercano al panteón antiguo, aceptando la propietaria vender una fracción cercana al ya saturado.

Llevada a cabo la operación el día 6 de agosto de 1909, se firmó escritura privada de compraventa, entre la autoridad municipal y la señora Sabina, el documento contiene tres cláusulas, “ en la primera señalan límites y 2000 metros cuadrados de superficie de sus medidas,” en la segunda, el precio de la venta, es la cantidad de cuatrocientos pesos, que la señora López confiesa haber recibido a su entera satisfacción.” “Tercera, la fracción de terreno objeto de la venta será destinado al panteón municipal; se le sede perpetuidad y una fosa de primera clase para la vendedora”.

Después de levantadas las cosechas de lo ahí sembrado se iniciaron los trabajos para acondicionar la superficie y bardeo de perímetro en parte para el nuevo panteón de la ciudad, se deslindaron las áreas, la primera clase fue que se adquirieron fosas a perpetuidad, la segunda con opción de pagar la fosa antes de los 5 años y evitar fueran removidos los restos mortales de los familiares, la tercera clase para fosas en que se sepultaban personas de escasos recursos y en ocasiones hasta de desconocidos. los despojos pasaban a la fosa común.

Pasados los años también este cementerio se saturó y las autoridades municipales en turno adquirieron un terreno continuo a su límite norte, denominándose la ampliación en el que de inmediato se agotaron los espacios por la creciente demanda de inhumaciones, desde hace tiempo desaparecieron en ambos panteones las denominadas “clases”.

Fuentes:

Archivo histórico municipal de Ameca

Libros de cabildo del Ayuntamiento de Ameca

Colección de decretos circulares y órdenes de los poderes Legislativos y Ejecutivos del Estado de Jalisco.