• LIC. FRANCISCO MEJÍA MATA

LA PARROQUIA DE AMECA


Originalmente fue una modesta capilla abierta para los indígenas que, como se manifiesta en el capítulo 36 de la relación de Ameca, fuera realizada por disposición de la corona española desarrollándose los trabajos bajo la dirección de Fray Francisco Lorenzo, “…Es una galera de paja cubierta con dos corrientes, con una sacristía y un aposento y sala donde vive el clérigo”1, dicha iglesia se construyó en donde ahora también se levanta el templo parroquial, la antigua capilla fue erigida por disposición de Fray Antonio De Cuéllar, quien fungía como guardián del también entonces antiguo convento de Etzatlán. Una vez que estos evangelizadores franciscanos convencieron a los nativos que se encontraban dispersos en las faldas del cerro del Águila o de Ameca y establecerion sus viviendas en lo que ahora es el Centro Histórico de Ameca.

En el año de 1570 se crea la Parroquia de Ameca siendo su titular desde entonces Santiago Apóstol, ocupando el tercer lugar de las parroquias foráneas instituidas de la Diócesis de Guadalajara, se desconoce hasta qué época pudo haber continuado construida dicha capilla pues también la tradición manifiesta que se edificó un templo de tres naves, la cual pudo haber sido de materiales débiles su construcción, razón por la cual fue remolida para levantar en ese mismo lugar el actual monumento religioso que nos ocupa, que podríamos señalar como el único en nuestra ciudad edificado en la época colonial.

Los trabajos de su construcción se iniciaron el 3 de Noviembre de 1723, bajo la dirección del Señor Cura Don Gregorio Palomino, y se terminó el 19 de Marzo de 1749, siendo cura Don Gabriel Arriaga2, este año se encuentra inscrito en el relieve en el que aparece Santiago Apóstol derrotando a los aborígenes en batallas contra los españoles, la representación se encuentra en la parte superior de la puerta del costado norte.

Su fachada es de cantera rosa de la Región con su puerta principal que mira hacia el poniente enmarcada en marco de medio punto, de esbelto diseño, flanqueado por dos columnas estriadas entre ellas unas placas de mármol, una en Español y la otra en Latín, que fueron incrustadas al inicio del siglo XX, arriba de la cornisa se encuentra la ventana coral y dos nichos, cada uno entre dos columnas; se localizan dos esculturas de cuerpo entero la del lado izquierdo que representa a Santiago Apóstol Peregrino, y la del lado derecho es Santa Catalina De Siena, en las esquinas del segundo cuerpo ostenta en la del Noreste San Cristóbal con el Niño Dios al hombro y la de la esquina Sureste a San Miguel Arcángel, en la parte superior se puede ver la imagen de La Virgen De Guadalupe en cantera adosada a la caja del reloj público del Templo Parroquial.

Del lado izquierdo se ubica el campanario que es de la construcción original y el segundo y el tercer cuerpo de la torre es de finales del siglo XIX, que se realizó en la etapa del Señor Cura José María Solano.

Su planta arquitectónica es de cruz latina, en el interior su altar principal es ocupado por el milagroso Cristo que conocemos como El Señor Grande De Ameca, imagen que fue elaborado en pasta de caña de maíz en el taller de los señores de la Cerda en Pátzcuaro hoy Estado de Michoacán y que fue traído hacia 1583 al Pueblo de Ameca.

1. Jesús Amaya Topete, Ameca Protufundacion Mexicana, editorial Lumen, México D.F. 1953 Página 73.

2. Jorge Palomino Y Cañedo, La Casa y Mayorazgo De Cañedo De La Nueva Galicia, Editorial Atenea, México 1947.

Archivo Histórico del Arzobispado de Guadalajara