• PAOLA ÁLVAREZ

PIOJOS EN ESCUELAS, ¿CALLARLO O DENUNCIARLO?


Desgraciadamente para cuando nos damos cuenta, el contagio ya ocurrió al menos una semana antes. Generando un impacto en nuestras actividades cotidianas. Y aunque nadie nos encontramos exentos de contraer estos indeseables bichos, las más afectadas son niñas en edad escolar.

El doctor Luis Ramos Meza, Director de Microrregión Ameca, nos informa que no se cuenta con Estadísticas exactas de qué porcentaje de la población se ve afectada, debido a la falta de denuncia tanto de los padres de familia como de los maestros y Directores de las escuelas. Nos refiere que aunque en ocasiones este problema puede llegar a dispararse, por el momento se encuentra controlado. Y a pesar de los mitos existentes entre la población, la realidad es que la causa es el contacto y la falta de atención, pues lo más recomendable es prevenir el contagio, mediante la revisión diaria o periódica. Sin embargo, una vez detectado el contagio, la recomendación es hacerlo saber al maestro o Director de la escuela a la que asista nuestro (a) hijo(a), para que a su vez se solicite la revisión de un Promotor de Salud.

La Trabajadora Social y Promotora de Salud de la Microrregión Alma Fabiola Bautista García, nos explica que si se detecta un caso, lo consecuente es revisar a todos los niños de la escuela, esta revisión tarda de 3 a 4 días dependiendo del número de alumnos, y una vez detectados los casos, se les hace saber únicamente a los padres de familia de los afectados, procurando total discreción. Finalmente se les hace entrega de un kit que consta de un Shampoo, crema para peinar y gel; estos dos últimos funcionan como repelentes para evitar que los piojos persistan. Estos kits no tienen costo alguno, pero se entregan únicamente a quienes tienen infestación de piojitos, y deben ser solicitados mediante la vía antes mencionada.

La mayoría ya conocemos los efectos, los síntomas y las distintas formas de eliminar el problema. Pero, ¿cómo afecta esto a los niños y niñas en su desempeño escolar? El profesor Luis Felipe Becerra Ramírez quien atiende al grupo de 1° en la Escuela Ford, nos cuenta que esta problemática genera ausentismo escolar, falta de atención en los alumnos que están padeciendo el problema, y en algunos casos los compañeros que se dan cuenta pueden llegar a señalar a los afectados, quienes además de sufrir rechazo, pues tienen la molestia constante de la picazón en su cabecita. Efectivamente mientras más pronto se atienda la situación más fácil de controlar.

¿Y ustedes que opinan? ¿Es mejor callar y atender el problema solo en casa o dar la alerta en la escuela y a las personas con las que hemos tenido contacto cercano?

REPORTAJE: PAOLA ÁLVAREZ