• Orlando García

RÍO VERDE NO METIÓ NI LAS MANOS


En un partido que se esperaba muy parejo por enfrentarse el quinto y sexto lugar de la tabla general, con sólo una diferencia de 3 puntos entre ambos equipos, Río Verde con 49 y Halcón con 46, las acciones resultaron muy sorpresivas. Los locales no lograron completar su cuadro inicial de 11 jugadores hasta pasados 15 minutos de la primera mitad, esto permitió que los visitantes pudieran hacerse del control del juego para anotar dos goles tempraneros, el primero por parte de César Barrón el “mares”, trás un centro que remató de cabeza de manera magistral y que colocó en el ángulo superior derecho que dejó perplejo al guardameta “Jay”, y el segundo un tiro fuera del área por parte de Alejandro Rodríguez.

La molestia y el descontento entre los asistentes no se ocultaban, reclamaban todo y echaban culpa al árbitro, Ernesto Gómez, quien al final comentó que todas las faltas fueron marcadas en tiempo y forma y nunca existió nada turbio. Faltaban 10 minutos de la primera mitad cuando en un balón filtrado el guardameta de Río Verde no salió correctamente para despejar el esférico y permitió que Francisco Torres punteara para dejarlo tirado y después bombear su disparo para incrustar el balón sin que la defensiva pudiera cortar la trayectoria.

Minutos antes de que finalizara la primera mitad, José Antonio Jiménez Virgen agarró de bolea la redonda para sacar un trallazo colocado en la horquilla que no permitió que el guardameta alcanzara a pesar de su lance espectacular y que terminó en un golazo. La segunda mitad transcurrió con una batalla en el centro, con llegadas esporádicas pero que no movieron el marcador final de 4 - 0 a favor de los visitantes.