• EDUARDO GARCÍA SANDOVAL

CULTURA VIAL PARA VIVIR O PARA MORIR


Los problemas de movilidad representan uno de los grandes retos en ciudades medias y zonas metropolitanas en la actualidad. Esto obedece a que, a mayor número de población concentrada en centros urbanos densamente poblados, mayor será la necesidad de trasladarse de un punto a otro, entiéndase casa, escuela o lugar de trabajo, solo por mencionar algunos ejemplos.

En ese entendido, es indispensable discutir sobre el concepto de cultura vial, que consiste en desarrollar acciones tendientes a mejorar la movilidad en las calles, en el que se debe de considerar la adecuada distribución de los espacios, el flujo adecuado de los usuarios de las vialidades y la concientización de los actores de dichos espacios: peatón, ciclista, motociclista y automovilista. Siendo el principal objetivo de que se genere la seguridad necesaria y se reduzcan de manera significativa los riesgos de accidentes.

Esto es, que la prevención de accidentes va más allá de la correcta aplicación de las leyes que regulan la movilidad; pues los ciudadanos amequenses somos los primeros obligados a cumplir con ellas, sensibilizándonos en todo momento, en que el incumplimiento de las reglas y medidas de seguridad que debemos de seguir cada vez que transitamos la vía pública no solamente podrá acarrearnos una sanción administrativa o una multa económica, sino también, puede traer implicaciones de consecuencias fatales.

Si bien, la implementación de programas de prevención de accidentes impulsados por instituciones del sector público y privado inciden en gran medida en la reducción de las estadísticas negativas resultado de los accidentes viales, debe también generarse una conciencia colectiva de vivir, pensar y actuar con un alto sentido responsabilidad los espacios públicos de movilización y desplazamiento.

La movilidad es un asunto de todos, que debe estar presente cada vez que salimos a las calles, es obligación de nosotros cuidarnos y cuidar de los nuestros, teniendo especial atención a las personas que tienen algún tipo de discapacidad física, las cuales requieren mayor atención y apoyo al momento de utilizar la infraestructura vial, ya que una de las grandes deudas del gobierno municipal, es la falta de implementación de políticas públicas incluyentes con fines de accesibilidad que permitan una lógica de desplazamiento integral.

Solamente la educación puede llevarnos al camino de superar este aspecto cultural que como bien ya se mencionó lleva consigo considerar las reglas del juego y aquellos que se encuentran involucrados en el mismo, son procesos que no se dan de la noche a la mañana, pero que vale la pena asumirlos y comenzar a habituarse con acciones sencillas como el uso del casco, el uso cinturón de seguridad, respeto a los señalamientos viales, acciones que pueden salvar nuestra vida.